¿Existe una cosmética libre de tóxicos?

¿Te has preguntado alguna vez si realmente existe una cosmética libre de tóxicos? Si la respuesta es no, no te preocupes, nosotras lo hemos hecho por ti. Pues se trata de un concepto falso que ha sido repetido hasta el cansancio en las estrategias de marketing cosmético. 

Cada vez más personas eligen vivir y consumir de manera consciente, informada y responsable tanto con el cuidado personal como con nuestro entorno. Esto sin duda es algo muy positivo a nivel colectivo, pero debemos ser cautos y no dejarnos encandilar por los conceptos engañosos. Por ejemplo, con el gran mito de la ‘cosmética libre de tóxicos’.

Todos los ingredientes que se usan para fabricar productos cosméticos en la Unión Europea están regulados por las autoridades sanitarias correspondientes y avalados por estudios científicos. Es decir, todos los cosméticos comercializados en la Unión Europea son libres de tóxicos, por lo que sus componentes no producen efectos dañinos en las personas. Esto es aplicable tanto en cosmética natural como en convencional. 

En España, para poner un producto cosmético en el mercado, es necesario someterlo a análisis toxicológicos para identificar todos los ingredientes que lo componen, evaluar los riesgos de los porcentajes utilizados y cuantificarlos. Esto queda recogido en el dossier toxicológico que cada producto debe declarar ante la Agencia Española del Medicamento con el fin de demostrar que el producto contiene cantidades seguras para la salud. 

Además del análisis toxicológico, los productos cosméticos pasan por otros procesos de identificación de peligros: 

  • Ensayos in vitro
  • Estudios de irritación en humanos  
  • Estudios epidemiológicos 
  • Estudios clínicos 
  • Estudios de absorción dérmica 
  • Estudios de irritación o patch test, hechos en humanos
  • Estudios de permeabilidad 

Los ingredientes más temidos de la cosmética

Entre los ingredientes que más polémica generan en el sector cosmético y que erróneamente se relacionan con el concepto de “tóxicos” encontramos los siguientes: 

  • Parabenos

Son conservantes necesarios para que los productos no se contaminen microbiológicamente y su ausencia en cremas, ácidos y aceites podría acortar el tiempo de vida de un producto.

  • Aluminio

Otro de los ingredientes que ha sido ampliamente cuestionado y relacionado con la aparición del cáncer. Algunos rumores afirmaban la idea de que las sales de aluminio presentes en desodorantes obstruían las glándulas sudoríparas de las axilas y causaban una acumulación de ganglios linfáticos que finalmente podían incidir en el desarrollo del cáncer. Sin embargo, se han llevado a cabo varios estudios que indican que no hay evidencia científica en la relación del aluminio y el cáncer. 

  • Sulfatos

Es otro ingrediente demonizado por la moda del ‘sin’, que crea mitos en torno a elementos que son seguros en las dosis correctas para el uso cosmético. Es el caso de los sulfatos, también relacionados con el cáncer sin ningún tipo de respaldo científico que lo soporte. 

Esto ha llevado a miles de personas a descartar los champús con sulfato por la creencia errónea de que son perjudiciales para la salud.  Un champú sin sulfatos, pero con otros ingredientes en cantidades desproporcionadas, puede provocar irritaciones, y en cambio uno con sulfatos en la cantidad correcta y con una fórmula proporcionada puede ser perfecto para tu cabello.

La moda del ‘sin’ 

¿Es posible una cosmética sin tóxicos? Como hemos visto al inicio del artículo, no se contempla una cosmética con tóxicos en la Unión Europea, por lo que se trata de un concepto erróneo y engañoso. 

En este sentido, el 1 de julio de 2019 entró en vigor una actualización del REGLAMENTO (CE) No 1223/2009, en la que se establecen nuevos criterios sobre las reivindicaciones de productos ‘sin’ en la industria cosmética. Se trata de un tema delicado por la cantidad de detalles que involucra, pero en líneas generales busca eliminar la publicidad engañosa basada en el miedo. 

Según esta normativa, los fabricantes de productos cosméticos tendrán que ser más transparentes en la forma de presentarse en el mercado, teniendo en cuenta que:

  • No se puede especificar que un producto es ‘sin corticoides’ como estrategia publicitaria porque los corticoides ya están prohibidos en cosmética por la Unión Europea. 
  • No se puede usar la reivindicación ‘sin’ en ingredientes que no son necesarios para la formulación de un producto, como ocurre con algunos perfumes con una cantidad tan elevada de alcohol que no necesitan conservantes adicionales. En este caso, sería ilegal alegar que dicha fragancia es ‘sin conservantes’ porque químicamente ya no los necesita. 
  • No es posible alegar que un producto es ‘sin’ cuando se habla de propiedades que no es posible garantizar. Por ejemplo, algunas cremas, fragancias o aceites podrían ser presentadas como productos ‘sin sustancias alergénicas’, pero a ciencia cierta es imposible asegurar que ninguno de los ingredientes usados para su fabricación cause o no reacciones alérgicas en ciertas personas. 
  • No es posible alegar que un producto cosmético es ‘sin’ cuando contiene ingredientes que cumplen varias funciones en la composición química final, entre ellas la función que se alega que dicho producto no tiene. En ese caso, es ilegal alegar que un aceite es ‘sin’ perfume cuando en su composición química encontramos ingredientes con funciones aromatizantes. 
  • El caso de los conservantes también entra dentro de esta regulación. No es posible alegar que un producto está hecho ‘sin conservantes’ cuando contiene ingredientes sustitutivos que cumplen funciones de protector frente a la irrupción de microorganismos incluso si no están dentro de la lista de conservantes del Reglamento 1223/2009. En muchos casos, el alcohol ejerce funciones conservantes, aunque no se contemple como tal, por lo que es ilegal alegar que un producto es ‘sin conservantes’ si el alcohol actúa como uno.  

Cosas a recordar para no caer en falsos mitos

No es posible elegir con libertad si no se cuenta con toda la información necesaria. Te recomendamos que antes de eliminar productos de tus rutinas diarias, busques fuentes de información fiables y contrastes dicha información para tener el panorama completo antes de tomar la decisión de incluir o descartar un producto cosmético por “algo que has oído” sobre él. Recuerda: la información es poder. 

Desde LapinaBloom queremos que sepas de dónde vienen y cómo están hechos los productos que consumes, para que puedas tomar decisiones acorde a tus valores y escoger los productos con un mayor conocimiento de cada uno.

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