Conocer tu tipo de piel es básico para poder escoger los productos más adecuados y brindarle así el cuidado que necesita.

Sin embargo, saber qué tipo de piel tienes no siempre es fácil, ya que cada piel es un mundo y, además, va cambiando con el tiempo.

Por norma general, hablamos siempre de cinco categorías:

normal, seca, grasa, mixta y sensible.

Es importante no confundir los tipos de piel con los trastornos de la piel, es decir, los problemas dermatológicos (como el acné, la rosácea…) que pueden aparecen en los distintos tipos de piel.

Descubre aquí las principales características de cada tipo de piel:

 

PIEL Normal

  • Poros finos y poco visibles
  • Textura suave y lisa, sin imperfecciones aparentes
  • Buena circulación sanguínea y tono uniforme

PIEL SECA

  • Aspecto tirante y áspero
  • Sensible a la irritación, enrojecimiento e infecciones
  • Posible picor, descamación y/o tirantez
  • Posible aparición de manchas y arrugas

PIEL Grasa

  • Aspecto brillante y textura irregular
  • Poros dilatados y más visibles
  • Posible acné, imperfecciones y marcas

PIEL mixta​

  • Zona T grasa (frente, nariz y barbilla)
  • Poros visibles en la zona T y posibles imperfecciones
  • Mejillas normales o secas

Piel Sensible

  • Enrojecimiento, descamación, picor y sensación de tirantez
  • Ardor y/o hinchazón después de la aplicación de productos cosméticos
  • Imprescindible el uso de productos específicos para evitar las reacciones adversas